La "Ley Dignidad" busca reformar la inmigración en medio de la crisis: es un "proyecto de ley revolucionario"
1. Mejora de la seguridad fronteriza y mejores salarios para la Patrulla Fronteriza
Cuando presentó la Ley Dignidad el año pasado, Salazar lo describió como "un proyecto de ley revolucionario que ofrece la solución a nuestra crisis migratoria: asegurar la frontera, detener la inmigración ilegal y proporcionar una oportunidad ganada para que los inmigrantes de larga data se queden aquí y trabajen".
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"Nada de amnistía. Nada de limosnas. Nada de ciudadanía. Solo rendición de cuentas y un camino hacia la estabilidad para nuestra economía y nuestro futuro", añadió.
Después de que décadas de fronteras porosas hayan provocado un aumento de los cruces ilegales, el contrabando y la actividad de los cárteles de la droga, el objetivo de asegurar el control total de la frontera sur de EE.UU. incluye la agilización de los 46.500 millones de dólares ya asignados por el Congreso para mejorar las barreras físicas y la infraestructura táctica para "lograr el conocimiento de la situación y la ventaja operativa de la frontera".
Además de los diques de barrera, carreteras en zonas de mucho tráfico y una mejor iluminación, la tecnología avanzada incluiría drones, sensores y torres de vigilancia. Se autorizarían aproximadamente 2.000 millones de dólares anuales para mejoras en los puertos de entrada hasta 2030, y se aumentaría el salario mínimo de los agentes de la Patrulla Fronteriza.
Jon Brown es un reportero de The Christian Post. Envía ideas de noticias a jon.brown@christianpost.com.