Liderazgo de la Generación Z hispana transforma la iglesia evangélica de EEUU

Los jóvenes adultos hispanos de segunda y tercera generación en Estados Unidos no son solo el futuro de la iglesia evangélica, son su presente más dinámico.
Esta generación bilingüe, bicultural y tecnológicamente hábil, conocida a menudo como Generación Z o Millennials más jóvenes, está asumiendo roles de liderazgo que están forjando una nueva identidad para las congregaciones latinas, una que funciona como un puente entre la tradición de los inmigrantes y la cultura americana.
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Con una creciente población latina en EE.UU. que supera los 35 millones, la retención y la formación de la juventud hispana se ha vuelto vital para la salud y el crecimiento de la iglesia protestante en su conjunto.
Sin embargo, este ministerio no está exento de desafíos, ya que los jóvenes navegan por conflictos intergeneracionales, la formación de su identidad cultural y la necesidad de una fe contextualizada.
Un informe sobre el Liderazgo y Pastoral Juvenil de la Iglesia Latina del Seminario Teológico Fuller subraya que la juventud hispana está en una constante encrucijada cultural, lo que requiere recursos que aborden temas como el conflicto intergeneracional y la justicia social.
Ana García, una líder de jóvenes de ascendencia salvadoreña en California, describe la tensión.
“La generación de mis padres quería que predicáramos en español y que tocáramos la música de su tierra. Nuestra generación quiere servicios bilingües, quiere hablar de salud mental, de justicia social y de cómo aplicar la Biblia a la cultura pop de aquí,” explicó García.
“Nosotros somos el puente. Tenemos que honrar la fe de nuestros padres, pero hacerla relevante para nuestros amigos que han crecido con el inglés como idioma principal”, agregó
En muchos casos, el desafío de pastorear a la juventud nacida en EEUU, que navega entre el español de sus padres y el inglés de su entorno, está siendo respondido a través de la música bilingüe y culturalmente relevante.
Las iglesias hispanas están priorizando la participación de esta nueva generación. Una encuesta de Lifeway Research entre pastores protestantes hispanos de EE. UU. reveló que el 90% involucra a los jóvenes adultos en la enseñanza, el servicio y las áreas de liderazgo. Esto no es solo una estrategia de retención; es un reconocimiento de sus dones.
El Dr. Joel Ortiz, teólogo y consultor de liderazgo, enfatiza que esta generación es la clave para la relevancia misional. “La Generación Z hispana es, por naturaleza, competente interculturalmente. Ellos entienden el corazón del inmigrante y el código de la cultura americana. Esto los convierte en los evangelizadores más efectivos para otros jóvenes en Estados Unidos,” afirmó Ortiz.
“Su liderazgo no solo debe ser tolerado, sino empoderado por los líderes mayores, dándoles autoridad real para innovar y llegar a los no creyentes de su propia generación.”
De esta manera, la iglesia evangélica hispana se está adaptando para sobrevivir y prosperar. Al integrar a sus jóvenes en posiciones de toma de decisiones, está asegurando que su mensaje siga siendo profético y pertinente para las realidades de la vida en Estados Unidos.