Asesinan a otro pastor bautista en Myanmar, piden acciones al gobierno de Estados Unidos

La junta militar de Myanmar disparó y asesinó a un pastor bautista en el estado de Chin, de mayoría cristiana, lo que representa el tercer asesinato de un pastor en esa región en aproximadamente tres meses y medio, según denunció una organización defensora de la libertad religiosa que exige acciones al gobierno de Estados Unidos.
Soldados abrieron fuego contra el reverendo Dal Thawn Tuang, de 49 años, quien se desempeñaba como pastor asistente en la Iglesia Bautista de Lamzang. El ministro recibió tres impactos de bala cerca del puente Kapte mientras regresaba a su hogar tras cumplir labores ministeriales en una aldea vecina, según informó el grupo de vigilancia contra la persecución International Christian Concern (ICC). Los proyectiles impactaron en su pecho, abdomen y muslo.
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Tuang, quien sirvió durante 22 años en la congregación, deja a su esposa y dos hijos. Su funeral se llevó a cabo en la aldea de Lamzang, a unos 9 kilómetros del poblado de Tiddim. La Convención Bautista de Tiddim envió una carta de condolencias en la que le rindió homenaje calificándolo como "un siervo fiel de Dios".
Un examen físico determinó la presencia de heridas de bala en tres partes del cuerpo de Tuang, lo que apunta a una ejecución deliberada y no a un accidente, de acuerdo con el Instituto de Investigación de Birmania (BRI, por sus siglas en inglés).
Por otra parte, una versión contradictoria difundida por la edición en birmano de The Irrawaddy señaló que prisioneros de guerra fugados del área de Tiddim habrían sido los responsables del ataque armado. Según dicho reporte, alrededor de 80 militares detenidos escaparon de la custodia de la Fuerza de Defensa del Pueblo-Zoland, un grupo de resistencia, lo que desató enfrentamientos armados entre ambos bandos.
El presidente de ICC, Shawn Wright, declaró que este asesinato se suma a las recientes muertes del pastor William y de Nam Ceu, calificándolo como "una tendencia alarmante", al tiempo que pidió a los creyentes en Occidente orar por las familias en duelo y por la iglesia en Myanmar.
"Nuestro equipo está orando por la familia del pastor Tuang y por su congregación", expresó Wright. "Pedimos a los cristianos de Occidente levantar en oración a estas familias desconsoladas y clamar para que la Iglesia birmana permanezca unida y fortalecida en medio de la constante violencia".
El presidente de la junta directiva de BRI, el reverendo Robin Stoops, exsecretario general asociado de las Iglesias Bautistas Americanas de EE. UU., afirmó que el crimen forma parte de "una guerra en escalada contra los cristianos".
A su vez, el presidente de BRI, Zo Tum Hmung, sostuvo que estos asesinatos constituyen "crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra" que el gobierno estadounidense debería reconocer formalmente, instando además a la Casa Blanca a presionar a la junta militar para que libere a los pastores detenidos y a la consejera de Estado Daw Aung San Suu Kyi.
Efectivos militares asesinaron anteriormente al reverendo William, pastor de la Iglesia Bautista de Chungcung durante más de 25 años, y al cristiano chin Nam Ceu, tras mantenerlos bajo arresto desde mayo. Fuentes declararon a BRI que ambos fueron asesinados bajo acusaciones de mantener vínculos con la Fuerza de Defensa de Chinland en Hakha, una milicia local opuesta al régimen militar.
La aldea de Chungcung ha sufrido repetidos ataques desde el golpe de Estado de 2021, y su templo bautista fue saqueado y destruido en octubre de ese mismo año. Más de 340 iglesias y propiedades cristianas han resultado dañadas o destruidas desde el levantamiento militar, y 149 cristianos fueron asesinados y 218 encarcelados entre 2022 y 2025, según datos de Puertas Abiertas.
Un informe de BRI publicado en enero reveló una ofensiva sostenida en el área de Thantlang que destruyó 21 de las 22 iglesias de la localidad y provocó el desplazamiento forzado de toda su población.
La violencia contra cristianos, templos y civiles se ha intensificado luego de que el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, asumiera la presidencia tras ser designado por un parlamento bajo control militar.
El pueblo chin, una etnia predominantemente bautista radicada en el estado de mayoría cristiana de Myanmar, enfrenta persecución tanto por motivos étnicos como de fe. Numerosos pastores han sido arrestados o torturados, mientras que otros han debido huir hacia el estado de Mizoram, en la India.
Defensores de los derechos humanos han solicitado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que incorporen de forma prioritaria la persecución religiosa en sus gestiones y discusiones diplomáticas con la junta militar.
El conflicto generalizado continúa desatando bombardeos aéreos, fuego de artillería y desplazamientos masivos, además de interrumpir el suministro de ayuda humanitaria en los estados de Kachin, Chin, Karen, Kayah y sectores del estado Shan, regiones donde habitan aproximadamente 2 millones de cristianos. En la actualidad, el ejército controla alrededor del 14 % del territorio nacional.