Película "Al Filo de la Guerra" explora la defensa de la libertad religiosa de Reagan frente a Gorbachov
Jeff Daniels y Jared Harris dan vida a uno de los encuentros más trascendentales de la Guerra Fría en "The Brink of War" ("Al Filo de la Guerra"), un drama histórico sobre la cumbre de Reikiavik y el enfrentamiento entre el expresidente Ronald Reagan y el secretario general soviético Mijaíl Gorbachov en negociaciones de alto nivel sobre armas nucleares, derechos humanos, la Iniciativa de Defensa Estratégica y la libertad religiosa.
La película de Angel Studios, escrita y dirigida por Michael Russell Gunn, sigue la cumbre de Reikiavik de 1986, donde Reagan y Gorbachov se reunieron en Islandia durante dos días de negociaciones. Aunque su encuentro no logró producir un acuerdo inmediato, ayudó a sentar las bases para el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio al año siguiente y, con el tiempo, el final de la Guerra Fría.
Daniels ("The Newsroom", "Dumb and Dumber") interpreta a Reagan frente a Harris ("Chernobyl", "Mad Men") como Gorbachov, acompañados por J.K. Simmons ("Spider-Man") como el secretario de Estado George Shultz, Hope Davis como Nancy Reagan y Branka Katic como Raisa Gorbachova. La película, clasificada PG, ya se encuentra en las salas de cine.
En una entrevista con The Christian Post, Daniels señaló que su interpretación de Reagan resaltó la capacidad del expresidente para mantenerse firme en sus convicciones, arraigadas en su fe, mientras buscaba comprender la cosmovisión de su homólogo soviético.
"Tienes que encontrar un punto medio de encuentro", expresó el actor de 71 años.
En el filme, ambos líderes debaten sobre el tema de la libertad religiosa: Reagan confronta a Gorbachov respecto a las restricciones a la expresión religiosa en la Unión Soviética, pero Daniels explicó que el enfoque del presidente no fue condenarlo, sino comprenderlo.
"Estaba más bien cuestionando a Gorbachov al respecto en lugar de simplemente atacarlo o decirle que estaba equivocado", afirmó Daniels. "Realmente quería entender el porqué y hacer que lo defendiera, lo cual hace".
"Gorbachov hace un trabajo extraordinario al defender por qué son como son", agregó. "Y creo que el [director] Michael [Gunn] hizo una gran labor al plasmar ambas perspectivas. (...) Reagan estaba sumamente comprometido con la libertad religiosa de todas las personas".
La película retrata de forma específica cómo Reagan planteó la difícil situación de los "refúsniks" soviéticos —muchos de ellos judíos a quienes se les negaba el permiso para emigrar de la Unión Soviética—, como parte de su insistencia en que los derechos humanos permanecieran en la mesa de negociaciones.
Gunn afirmó que ese aspecto de la cosmovisión de Reagan era esencial para la historia, ya que el mandatario consideraba la libertad religiosa como una parte fundamental de la libertad humana.
"La libertad religiosa que Reagan personificaba abarcaba todo tipo de religiones", declaró Gunn a The Christian Post. "En la película mostramos su cuestionamiento sobre los refúsniks dentro de la fe judía, y considero que fue muy importante para mí asegurarme de que ambas partes recibieran el mismo peso".
Para Reagan, según Gunn, la libertad religiosa "lo abarcaba todo".
"Abarcaba la libertad de viajar. Abarcaba la seguridad de las familias", manifestó. "Y creo que era algo muy profundo en sus convicciones y también algo que deberíamos mantener hoy en día respecto a nuestra creencia de cuidar los unos de los otros".
Gunn indicó que la cumbre de Reikiavik —una de las cinco reuniones celebradas entre ambos líderes entre 1985 y 1988— se desarrolló a lo largo de unas 30 horas y ofreció una oportunidad para demostrar que el desacuerdo no tiene por qué terminar con el diálogo.
En un intercambio de la película, Gorbachov le dice a Reagan que Jesús fue "el primer socialista", una afirmación que inicialmente deja a Reagan perplejo al intentar comprender a qué se refiere su contraparte.
"Eso provoca que se confronten, porque Reagan pasa por ese momento de no entender a qué se refiere", dijo Gunn. "Y creo que ese es el tipo de conversación que podemos aplicar en nuestra vida diaria para hablar con nuestras familias, con nuestros vecinos y con nuestros amigos, encontrando la forma de tender puentes sobre nuestras diferencias".
El cineasta explicó que su objetivo era ilustrar lo que puede suceder cuando personas con ideologías fundamentalmente opuestas mantienen la disposición de dialogar entre sí.
Para Harris, encarnar a Gorbachov en la pantalla fue algo personal, dado que sus recuerdos de Reagan y de la Guerra Fría difieren considerablemente de los de muchos estadounidenses. De origen británico, el actor relató que vivió esa época desde Europa, donde la ansiedad ante un posible conflicto entre Estados Unidos y la URSS era palpable.
"Teníamos un punto de vista completamente diferente. Le teníamos más miedo a Ronald Reagan", afirmó Harris.
A su juicio, Harris comentó que la postura de Reagan hacia la Unión Soviética resultaba particularmente inquietante para los europeos, quienes sentían que estaban "en medio de todo".
"La postura que Reagan estaba adoptando, fortaleciendo el ejército estadounidense y provocando deliberadamente a la Unión Soviética, era muy atemorizante si estabas en medio de la situación, y Europa estaba en medio de ella", señaló.
La llegada de Gorbachov como secretario general del Partido Comunista Soviético en marzo de 1985 representó, desde su perspectiva, una señal de esperanza.
"Los líderes de la vieja escuela en la Unión Soviética no tenían interés en dialogar", expresó. "Por eso, cuando llegó Gorbachov, fue un alivio saber que había alguien dispuesto a intentar restablecer las relaciones".
"Lo recuerdo muy bien", dijo Harris sobre la cumbre de Reikiavik. "Recuerdo ver las noticias, el anuncio de que esto iba a suceder —que fue algo de último momento— y quedarme pegado a la pantalla".
En una época previa a los canales de noticias de 24 horas y las redes sociales, Harris recordó cómo se apartaba tiempo para ver la limitada cobertura televisiva disponible.
"En aquel entonces sólo podías ver noticias durante media hora al día", afirmó. "Hacías una cita para sentarte a ver el noticiero y saber si había salido algún resultado, porque estábamos comprometidos con que fuera un éxito".
Las conversaciones de Reikiavik finalmente fracasaron en gran medida debido a la negativa de Reagan a abandonar su propuesta de la Iniciativa de Defensa Estratégica, un sistema antimisiles al que Gorbachov se oponía rotundamente. Sin embargo, la reunión se considera ampliamente como un paso crucial hacia el acuerdo sobre armamento nuclear alcanzado al año siguiente. La película resalta cómo estas negociaciones se desarrollaron paralelamente a las disputas sobre los derechos humanos y la libertad de los ciudadanos soviéticos para viajar.
Harris subrayó que el debate sobre la libertad religiosa que plantea la película contiene además una advertencia más amplia acerca de los gobiernos que pretenden imponer las creencias.
"La idea de que existe una tiranía, una tiranía implícita, en un país que carece de religión es tan perjudicial como la de un país con una religión oficial de Estado", sostuvo Harris, añadiendo que la verdadera libertad religiosa se da "cuando permites que todos ejerzan su fe".
"The Brink of War" llega dos años después de que otra producción cinematográfica llevara la vida y la fe de Reagan a la gran pantalla. El drama biográfico de 2024 "Reagan", protagonizado por Dennis Quaid, recorrió la vida del expresidente haciendo énfasis en el papel que desempeñó la fe en su visión del mundo y en su liderazgo.
Quaid relató anteriormente a The Christian Post cómo la fe de Reagan fue un principio rector en su vida y en la toma de decisiones, e incluso influyó en la manera respetuosa y cordial con la que trataba a sus adversarios políticos.
"Mi fe lo es todo; es la piedra angular, los principios bajo los cuales vivimos", señaló Quaid. "Reagan fue tanto demócrata como republicano, pero vivió su vida rigiéndose por principios".
"Tener un diálogo es de lo que realmente se trata", expresó. "Creo que eso es lo que necesitamos recuperar en este país".
Leah M. Klett es reportera de The Christian Post desde 2018. Con casi una década de experiencia en periodismo, ha escrito extensamente sobre la intersección entre la fe y Hollywood y las tendencias que rodean a la iglesia global.
Miembro de la Critics Choice Association, Leah se ha sentado con algunos de los nombres más importantes de la industria del entretenimiento, como Denzel Washington, Dolly Parton, Ron Howard, Samuel L. Jackson y muchos más. Apasionada por la iglesia y el ministerio, también ha entrevistado a miembros destacados de la comunidad cristiana, como N. T. Wright, Tim Keller y Michael Youssef.
Los artículos de Leah han sido premiados por la Evangelical Press Association y publicados en Fox News. Es licenciada en Filología Inglesa por el Covenant College. Vive en Chattanooga, Tennessee, con su marido y sus dos hijos.
Se le puede contactar en: leah.klett@christianpost.com.