Israel y Estados Unidos reportan la muerte del líder iraní Ali Jamenei en operativo conjunto
Según informes preliminares difundidos por medios internacionales, el Estado de Israel ha dado por muerto oficialmente al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconfirmó el deceso del ayatolá, a quien calificó como "una de las personas más malvadas de la historia". En su contundente mensaje, el mandatario describió este operativo militar como un acto de justicia para los iraníes, los estadounidenses y los ciudadanos de diversas naciones que sufrieron bajo las órdenes de Jameneí.
Trump destacó que la alta sofisticación de los sistemas de inteligencia y rastreo de su país, operando en estrecha colaboración con Israel, hizo imposible que el líder iraní pudiera escapar. Además, Trump calificó este hito como "la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país", afirmando que facciones de la Guardia Revolucionaria y las fuerzas de seguridad están buscando inmunidad para unirse pacíficamente a los "patriotas iraníes" y restaurar su nación.
No obstante, el presidente emitió una firme advertencia, asegurando que los intensos y precisos bombardeos continuarán de manera ininterrumpida el tiempo que sea necesario para alcanzar un objetivo que resuena profundamente con las oraciones de la Iglesia global: "LA PAZ EN TODO EL MEDIO ORIENTE Y, DE HECHO, EL MUNDO". Esta postura subraya la determinación de la alianza entre Estados Unidos e Israel de transformar de raíz el panorama geopolítico de una región clave.
Este suceso, que marca un hito en la historia de Medio Oriente, se produjo tras una serie de bombardeos conjuntos ejecutados este sábado por fuerzas israelíes y de Estados Unidos. Para la comunidad cristiana mundial que ora por la paz y observa de cerca los acontecimientos en Tierra Santa, este evento representa un giro drástico en la geopolítica de la región.
Fuentes oficiales israelíes, bajo condición de anonimato, indicaron que el cuerpo de Jameneí, de 86 años, habría sido localizado en un búnker subterráneo por los servicios de inteligencia.
La operación fue respaldada públicamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien en declaraciones a la cadena de noticias NBC validó los reportes militares afirmando: "Creemos que esa es la historia correcta".
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, también se dirigió a su nación para confirmar la destrucción del complejo desde donde operaba el líder iraní, a quien acusó de financiar el terrorismo global y buscar la aniquilación del Estado judío durante tres décadas.
En un contundente mensaje oficial, Netanyahu advirtió sobre las próximas acciones militares: "Hay crecientes señales de que este tirano ya no existe. Esta mañana eliminamos a altos funcionarios del régimen de los ayatolás, comandantes de la Guardia Revolucionaria y figuras importantes del programa nuclear, y continuaremos".
A pesar de las afirmaciones de la coalición aliada, las agencias de noticias oficiales de Irán, fuertemente vinculadas a la Guardia Revolucionaria, han negado tajantemente la muerte de su máxima autoridad espiritual y política. Teherán ha calificado los anuncios como una estrategia de guerra psicológica y, en represalia, ha lanzado ráfagas de misiles hacia varias monarquías del Golfo, elevando la alerta de seguridad en toda la zona.
La histórica ofensiva tuvo como objetivo a unos 30 altos mandos del régimen y líderes del programa nuclear. De confirmarse definitivamente el deceso de Jameneí, quien ha gobernado con mano de hierro desde 1989, sería la primera vez en la historia moderna que Israel elimina a un jefe de Estado en funciones, en lo que parece ser una estrategia orientada al derrocamiento del actual régimen islámico.
Alí Hoseiní Jamenei, un clérigo y político iraní, se desempeñaba como líder supremo de Irán desde 1989, cabeza de la clase dirigente clerical islámica de su país. El mandato de Jamenei como líder supremo, que duró más de 35 años, lo convierte en el jefe de Estado con más años en el cargo en Medio Oriente y el segundo líder iraní con más años en el cargo de los siglos XX y XXI, después del sha Mohammad Reza Pahleví.
Como líder supremo, Jamenei era la autoridad política más poderosa de Irán. Era el jefe de Estado de Irán, el comandante en jefe de sus fuerzas armadas y podía emitir decretos y tomar decisiones finales sobre las principales políticas del gobierno en economía, medio ambiente, política exterior y planificación nacional en Irán.