Irán ejecuta a campeón de lucha y a otros dos declarados culpables de "guerra contra Dios"
Irán ejecutó al campeón de lucha Saleh Mohammadi, de 19 años, y a otros dos hombres tras condenarlos por el cargo de "moharebeh" (librar una guerra contra Dios). La sentencia se cumplió en la ciudad de Qom, al sur de Teherán, en relación con la muerte de dos agentes de policía durante las protestas registradas en enero.
Los otros dos ejecutados fueron identificados como Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi. Según el poder judicial iraní, los hombres fueron declarados culpables de participar en el asesinato de oficiales y de realizar "acciones operativas" vinculadas a intereses extranjeros. Sin embargo, diversos organismos internacionales han cuestionado la legitimidad del proceso.
Denuncias por falta de garantías y tortura
La organización Iran Human Rights y otros grupos de defensa de los derechos humanos señalaron que las ejecuciones se llevaron a cabo sin un juicio justo. Entre las irregularidades reportadas destacan:
Confesiones forzadas: Denuncias de que las declaraciones fueron obtenidas bajo tortura.
Restricción legal: A los acusados se les habría negado el acceso a una defensa independiente y abogados de su elección.
Procedimientos acelerados: Amnistía Internacional calificó los juicios como procesos exprés que no cumplen con los estándares internacionales de justicia.
El caso de Mohammadi generó una preocupación particular debido a su juventud y su perfil como atleta destacado, lo que había motivado campañas internacionales para intentar frenar la sentencia.
Escenario de conflicto y represión en la región
Estas ejecuciones representan los primeros ahorcamientos públicos vinculados a las manifestaciones nacionales que iniciaron a finales de diciembre. El contexto social en Irán se ha visto agravado por el aumento del costo de vida y una crisis política que se intensificó tras los eventos del 28 de febrero.
Desde el fallecimiento del Líder Supremo, el Ayatolá Ali Khamenei, y el inicio de las hostilidades en Oriente Medio, los monitores de derechos humanos advierten sobre un posible incremento en la aplicación de la pena de muerte. Según datos de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), las cifras de detenciones y fallecimientos durante los disturbios superan los registros oficiales previos.
Impacto en la comunidad internacional
La comunidad internacional, incluyendo a la Unión Europea, ha manifestado su condena ante el aumento de las ejecuciones en el país. Por su parte, el jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni Ejei, ratificó que no habrá clemencia para los condenados por actos de violencia durante las protestas.
El uso de tecnología satelital Starlink ha permitido que, pese a los cortes de internet impuestos por las autoridades, se difundan imágenes de la situación en las calles, donde se estima que la participación ciudadana alcanzó niveles masivos antes de la intensificación de las medidas de control estatal.