Expertos han descubierto que el mortal terremoto que sacudió el año pasado a la ciudad de Lorca, al sureste de España, fue causado por la extracción de aguas subterráneas de la región.
El terremoto, ocurrido el 11 de mayo del 2011, mató a nueve personas y dejó a más de 100 personas heridas.
El epicentro del sismo estuvo localizado a una milla al noreste de la ciudad e Lorca. En un inicio sismólogos se mostraron sorprendidos por la inusual devastación del terremoto, a pesar de que su intensidad fue de tan solo 5.1 grados.
Tras una investigación sobre el fenómeno, investigadores han llegado a la conclusión de que la reducción de los niveles de agua del manto acuífero Alto Guadalentin Basin, provocado por la extracción de aguas subterráneas, hizo que las placas que forman parte de la falla de Alhama de Murcia sufrieran una ruptura de gran tamaño, a pesar de que el movimiento telúrico registrado fue de una magnitud moderada.
Entre los años de 1960 y el 2010, el nivel de aguas subterráneas del manto acuífero Alto Guadalentin Basin ha bajado hasta 250 metros, indica el estudio.
“Nuestros resultados implican que actividades antropogénicas (realizadas por el hombre) pueden influenciar cómo y cuando los terremotos ocurren,” indica el estudio.
Me Gusta en Facebook
El equipo científico, dirigido por el Dr. Pablo Gonzalez de la Universidad de Western Ontario, en Canadá, utilizó datos satelitales para mapear la deformación generada por el terremoto y utilizó simulaciones computarizadas sobre la ruptura de la falla.
El geólogo Jean-Philippe Avouac, del Instituto de Tecnología de California (Caltec) validó el estudio, al decir que la extracción de aguas en la ciudad de Lorca probablemente aceleró un proceso natural de acumulación de estrés y que “las consecuencias fueron de largo alcance.”
Avouac también advirtió sobre la actividad humana del almacenamiento de carbono, una técnica experimental por medio de la cual el dióxido de carbono proveniente de estaciones que utilizan combustibles fósiles como energía, es bombeado hacia cámaras subterráneas en vez de ser dirigido hacia la atmósfera, para evitar problemas de calentamiento global.
“Por ahora, debemos mantener la cautela en cuanto a perturbaciones de estrés producidas por humanos, particularmente las relacionadas con proyectos de secuestro de dióxido de carbono que pudieran afectar grandes volúmenes de la corteza terrestre,” dijo Avouac.
Más de un año después del terremoto, muchos de los residentes de la ciudad de Lorca aún no han regresado a sus casas, indica el periódico británico The Telegraph. También a raíz del terremoto más de 160 propiedades han sido declaradas como inhabitables y 250 edificios de esa ciudad han sido demolidos.
Texto 

RSS
E-mail







