Durante una ceremonia efectuada el lunes en Oslo, Noruega, representantes de la Unión Europea recibieron el Premio Nobel de la Paz, por su contribución en el avance de la paz, reconciliación, democracia y derechos humanos, honor que para algunos no es merecido por esa coalición de países.
Thorbjoern Jagland, líder del comité del Premio Nobel, entregó los diplomas y las medallas del reconocimiento a José Manuel Barroso, presidente de la comisión de la Unión Europea; Herman Van Rompuy, presidente del consejo de la Unión Europea y Martin Schulz, representante del parlamento de la unión de países.
Durante su discurso efectuado como parte de la ceremonia el pasado lunes, Jagland dijo que la reconciliación europea posterior a la Segunda Guerra Mundial era “probablemente el más dramático ejemplo en la historia que muestra que la guerra y el conflicto pueden ser transformados rápidamente en paz y cooperación.”
Rompuy dijo tras aceptar el premio que rendía tributo a “todos los europeos que soñaron por un continente en paz, y para todos aquellos que día a día hacen de este sueño una realidad.”
El líder también dijo que la crisis económica de la Unión Europea está causando “grandes dificultades y poniendo a prueba a los lazos políticos de nuestra unión…Aunque debemos mantener un sentido de proporción, incluso esas tensiones no nos llevan a la oscuridad del pasado.”
Barroso, por su parte, dijo al aceptar el premio que “la unidad de Europa no es un trabajo perfecto de arte, es un trabajo en curso que demanda cuidado constante y diligente…A pesar de sus imperfecciones, la Unión Europea puede ser, y de hecho es, una inspiración poderosa para muchos alrededor del mundo.”
Me Gusta en Facebook
Algunos críticos parecieron concordar con Barroso sobre las imperfecciones de la Unión Europea, y han dicho que no es merecedora del premio.
El sudafricano Desmond Tutu, el irlandés Miread Maguire y Adolfo Pérez Esquivel, de Argentina, quienes en el pasado han sido ganadores del premio, han pedido que no se le entregue a la Unión Europea el premio de $1.2 millones en efectivo que viene con el reconocimiento, ya que la asociación de países utiliza la fuerza militar para mantener la seguridad, lo que contradice los valores asociados con el premio.
También la organización Amnistía Internacional (Amnesty International) dijo que los líderes de la Unión Europea no deberían disfrutar del premio, ya que la intolerancia y la xenofobia se está incrementando en el continente europeo.
El Premio Nobel de la Paz es entregado cada año el 10 de diciembre, en conmemoración del aniversario de la muerte de Alfred Nobel en 1896, quien dejó su fortuna, que en la actualidad suma $472 millones, para que se crearan los premios como una institución.
Texto 

RSS
E-mail







